Avión aterriza en el Rio Hudson: ningún herido
Suele decirse que los milagros existen, y lo cierto es que en ocasiones echando un vistazo a la prensa diaria o cualquier medio de comunicación, cuesta creer lo contrario. Acostumbrados como estamos a ver (cortesía del séptimo arte) hechos imposibles presentados como ciertos, todavía hay quién piensa que el último estreno de Hollywood es el responsable de la imagen de 150 pasajeros esperando sobre las alas a que los servicios de rescate les lleven a tierra... desde su avión.
El Río Hudson fue testigo de como un avión de pasajeros tomaba "agua" sin dejar a su paso ni un solo herido y ni un solo rasguño de importancia para la nave. Increíble pero cierto. Lo que pudo ser una tragedia de las que por desgracia solemos descubrir en los medios, se convirtió en una fabulosa historia que comenzó cuando al parecer (las causas todavía no están del todo claras) una bandada de pájaros pudo obligar al avión a tomar tierra ante la imposibilidad de continuar el desarrollo normal del vuelo.
A partir de ahí todos los ingredientes para una tragedia... y al mismo tiempo todos los elementos de una buena historia con final feliz, incluyendo el héroe (en este caso el piloto) y los agradecidos pasajeros que, según todas las estadísticas, pueden tomar aviones el resto de su vida sin miedo alguno.
A día de hoy, las fuerzas de seguridad y de rescate de Nueva York tratan de reflotar el avión con la idea de analizar, según sus propias palabras "cómo y por qué funcionó todo tan bien" pues a la pericia del piloto y a la buena suerte, habría que sumar el hecho de que la nave aguantara tanto tiempo a flote (lo que permitió el rescate sencillo de los pasajeros), datos que son necesarios de extraer del propio interior del avión.
Por tanto todavía nos queda por disfrutar algún que otro dato de esta historia con final feliz que incluyó un avión de pasajeros amerizando en el famoso Rio Hudson, héroes anónimos y, lo que es más importante, un extraordinario funcionamiento (una vez más) de las fuerzas de rescate de la ciudad de Nueva York.

