Es frecuente encontrarnos a menudo en las noticias con el hallazgo de una nueva especie ya sea de plantas o de animales como el caso que a continuación abordamos, donde nos hacemos eco del descubrimiento de una nueva especie de mono.
El descubrimiento del nuevo mono en cuestión se ha producido en la República Democrática del Congo en plena selva y aunque su hallazgo por los investigadores tuvo lugar en el año 2007 y ha sido una especie que ha convivido con los nativos e indígenas de la zona, no ha sido hasta ahora cuando ha trascendido a los medios de comunicación su aparición.
El nuevo mono ha sido bautizado como Cercopithecua lomamiensis o lesula y tiene un aspecto como el que se aprecia en la imagen, con una melena de pelo larga, pelo negro en el dorso y bandas de color ámbar junto con un rostro pálido y una boca de color crema variable.
En lo que hace referencia a su alimentación, el lesula se alimenta de flores, hojas y de frutas y presenta un comportamiento tranquilo y tímido.
A pesar de que cada día nos levantamos con el descubrimiento de nuevas especies de animales, lo que está claro es que la conducta del ser humano está poniendo en peligro de extinción a cientos de especies, con lo que este hecho conlleva.
Y es que según el último informe elaborado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la lista roja de especies amenazadas así como las que ya están desapareciendo se ha incrementado, resultando que un 41% de los seres anfibios, un 33% de los corales, un 25% de los mamíferos así como un 13% de las aves están amenazados por la extinción.
No es ninguna tontería el hecho de que cada vez queden menos especies tanto de animales como de plantas sobre el planeta Tierra, puesto que una gran parte de la alimentación de los seres humanos depende sobre todo de la polinización de muchas de estas especies de insectos y aves que están en peligro de extinción con lo que la alimentación de los miles de millones de personas depende de la conservación de la naturaleza.
Muchos de nosotros nos habremos preguntado a dónde se puede ir un fin de semana alejado del ruido y del bullicio de la gran ciudad, la respuesta la podemos encontrar en ir a un parque temático, a un balneario o ir a un hotel con encanto ubicado en plena naturaleza.
Un ejemplo lo tenemos en el lugar denominado Monasterio de Piedra, puesto que es un lugar que aúna muchas de las cosas de las que carece una ciudad, paz, tranquilidad, naturaleza y unas vistas casi únicas.
Si queremos dar paseos por un parque natural, esta es nuestra elección ya que además de las anteriores cualidades, Monasterio de Piedra es un hotel construido sobre lo que hace varios siglos fue un castillo árabe y posteriormente un monasterio de monjes que ha sabido llegar hasta nuestros días como si no hubiera pasado el tiempo.
Este hotel con encanto dispone de un total de 62 habitaciones, antiguas celdas de monjes, que están decoradas conservando el arte cisterciense de la época pero que no están exentas de comodidades y servicios como calefacción, televisión por satélite, baño, mini bar o caja fuerte por ejemplo.

Uno de los aspectos que hace de estas habitaciones un alojamiento con encanto y exclusivo son las vistas que ofrece al propio monasterio e incluso la parque natural.
Si buscamos la tranquilidad y disfrutar de un fin de semana romatico, la tenemos asegurada pero también nos proponen actividades como son la de disfrutar del Spa que alberga este hotel, degustar algunos de los platos que ofrece su servicio de restauración así como dar un paseo en carruaje o realizar una excursión en segway o también jugar al golf.
Desgraciadamente lo que es el ozono y su importancia para todos los seres vivos se dio a conocer con la existencia de un agujero en la capa de ozono de la atmósfera en la Antártida y aunque se han ido tomando medidas para que evitar la destrucción de esta capa de ozono en otras partes del globo terráqueo, la verdad es que han sido insuficientes.
Y es que un grupo de científicos se han dado cuenta de que la existencia de un agujero de ozono no es exclusivo solamente del Polo Sur sino que se puede hablar de la aparición de otro agujero en la capa de ozono pero esta vez en el Polo Norte, sobre el océano Ártico.
Así, han constatado como a una altura de 20 kilómetros sobre el Polo Norte, se ha perdido ya el 80% del ozono, debido a que las bajas temperaturas reinantes en esta zona junto con los gases que producen la pérdida de ozono, han provocado un efecto mayor de esta pérdida.
A su vez, la disminución de la capa de ozono en la atmósfera entraña, que no estemos tan protegidos de los rayos ultravioleta del sol frente a enfermedades como el cáncer de piel, cataratas y otras enfermedades.
Como ya es costumbre todos los veranos, a finales del mes de agosto se produce uno de esos fenómenos astronómicos que deja boquiabiertos a los que contemplan por primera vez la denominada lluvia de las Perseidas o también las lágrimas de San Lorenzo.
Las Perseidas no son otra cosa más que una lluvia de meteoros, de estrellas fugaces que tiene su origen en el movimiento de traslación que realiza la Tierra alrededor del Sol, al pasar por la órbita del cometa Swift-Tuttle, desprendiéndose pequeños restos de éste que atraviesan la atmósfera de nuestro planeta.
La lluvia de las Perseidas tendrá su momento más álgido este año entre la noche del viernes doce al sábado trece de agosto, llegando a caer hasta 100 meteoros a la hora.
En este día, las Perseidas se producirán bajo un ambiente de Luna llena por lo que la excesiva luminosidad provocará que alrededor de un 30% de estas estrellas fugaces no sean visibles, y para observar el resto, la mejor opción situarse en zonas poco iluminadas, abarcando la mayor cantidad de cielo, situándonos en un punto elevado y mirando en dirección opuesta a la posición de la Luna.
Tremendo el último estudio que será presentado ante las Naciones Unidas y donde los expertos avalan la teoría de que los océanos se encuentran al borde de la extinción y que incluso ya se estarían dando los primeros pasos para que se produzca una extinción similar a las ocurridas hace millones de años en la Tierra.
Entre las causas que pueden desembocar en la extinción de los océanos están la sobreexplotación pesquera, el aumento de residuos y productos químicos en ríos, mares y océanos así como el calentamiento global.
Y es que el incremento de las emisiones de CO2 está provocando que aumente el número de zonas muertas, sin oxígeno, en los océanos y por tanto la muerte de miles de especies marinas y sus ecosistemas.
Como medidas urgentes a adoptar estrían la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, evitar la sobrepesca de especies, y sobre aumentar en mayor proporción la superficie marina protegida, ya que no debemos de olvidar de que el mar es una fuente de riqueza utilizada por el ser humano.