Es indudable que el paso del tiempo afecta a todos y a todo, y una de las ciudades con mayor tradición turística como Venecia no iba a ser una excepción ya que el lento deterioro de la misma amenaza, con dejar de ser lo que lleva siendo durante siglos para sus habitantes y visitantes debido al calentamiento global, la humedad que soportan sus edificios, el aumento del nivel del mar, el agua salada y las visitas de miles de turistas todos los años.
Desde tiempos remotos, Venecia ha sido una fuente de inspiración para todo tipo de artistas y desde que se sabe apreciar el arte y la belleza de la ciudad en sí, surcada por cientos de canales que la recorren, es también cuna para los amantes del turismo, de realizar un viaje inolvidable
Eso si, todavía estamos a tiempo de visitar Venecia, de pasar un fin de semana inolvidable y contemplar esta ciudad legendaria pero lo que es seguro es que también estamos a tiempo para que entre todos ayudemos a su salvación, a su conservación y los primeros pasos aunque pequeños ya se están dando gracias a Venice in Peril.
Gracias a la anterior asociación benéfica y a otras colaboraciones desinteresadas, un grupo de importantes fotógrafos a través de la fotografía exponen su particular visión sobre Venecia, unas fotografías que posteriormente serán vendidas y servirán entre otras cosas para restaurar edificios de la ciudad.
Actualmente el Portaaviones más grande del mundo es el gigantesco USS Enterprise CVN-65 (el octavo buque con el mismo nombre) de la marina de los EEUU.
Botado en 1961, es el primer super portaaviones nuclear de la historia. A plena carga llega casi a las 100.000 toneadas de desplazamiento. Mide 342 metros de largo y 78 de ancho.
Se desplaza gracias a ocho pequeños reactores nucleares, que le confieren el equivalente a 280.000 caballos de potencia. Su velocidad maxima es equivalente a 66 km/h.



Como ya es costumbre todos los veranos, a finales del mes de agosto se produce uno de esos fenómenos astronómicos que deja boquiabiertos a los que contemplan por primera vez la denominada lluvia de las Perseidas o también las lágrimas de San Lorenzo.
Las Perseidas no son otra cosa más que una lluvia de meteoros, de estrellas fugaces que tiene su origen en el movimiento de traslación que realiza la Tierra alrededor del Sol, al pasar por la órbita del cometa Swift-Tuttle, desprendiéndose pequeños restos de éste que atraviesan la atmósfera de nuestro planeta.
La lluvia de las Perseidas tendrá su momento más álgido este año entre la noche del viernes doce al sábado trece de agosto, llegando a caer hasta 100 meteoros a la hora.
En este día, las Perseidas se producirán bajo un ambiente de Luna llena por lo que la excesiva luminosidad provocará que alrededor de un 30% de estas estrellas fugaces no sean visibles, y para observar el resto, la mejor opción situarse en zonas poco iluminadas, abarcando la mayor cantidad de cielo, situándonos en un punto elevado y mirando en dirección opuesta a la posición de la Luna.
Unos investigadores españoles del Consejo Superior de Investigaciones Científicas que están en Egipto se han topado en la zona donde está la tumba de Djehuty, que en su día fue un alto funcionario de la reina faraona Hatshepsut, con el descubrimiento de un tesoro de 3.000 años.
Así es, estos investigadores han descubierto un tesoro de 3.000 años de antigüedad aunque dicho tesoro no es consiste en monedas de oro, plata o piedras preciosas sino algo que valoran más los egiptólogos como son un total de 80 estatuillas de barro con dicha antigüedad; y que todo hace indicar que pertenecían al ajuar funerario de un sacerdote y cuya interpretación es que estas estatuillas representan a campesinos trabajando en otra vida futura.
La importancia de este descubrimiento no radica ya solamente en todos estos objetos descubiertos que parecen estar intactos sino en que futuras excavaciones puedan sacar a la luz nuevos descubrimientos arqueológicos de tumbas de otros importantes personajes del antiguo Egipto, pinturas y todo otro tipo de objetos que estarían bien conservados.
El calentamiento global no solamente es visible en forma de sequías, más lluvias torrenciales, avance del desierto, aumento del nivel del mar... sino que también se puede observar a través de las corrientes marinas que circulan bajo el fondo de los océanos y mares.
Y es que las últimas investigaciones llevadas a cabo por científicos en la región de la Antártida revelan que las fuertes y cada vez más cálidas corrientes marinas que circulan bajo esta zona está provocando una fusión acelerada del hielo submarino de la Antártida y Groenlandia.
Según ha constatado los científicos, se funden unos 80 kilómetros cúbicos de hielo antártico al cabo del año, lo que supone un 50% más de cantidad que lo que se fundía en los años noventa.
Así, la fusión de la Antártida a consecuencia de las cálidas corrientes marinas aunque no sea una cosa que vayamos a ver de manera inminente, ya que se producirá a lo largo de este siglo al menos, si que vamos a ver como el nivel del mar aumenta y por tanto desaparecen y quedan anegadas zonas que hasta ahora eran tierra firme.
Tremendo el último estudio que será presentado ante las Naciones Unidas y donde los expertos avalan la teoría de que los océanos se encuentran al borde de la extinción y que incluso ya se estarían dando los primeros pasos para que se produzca una extinción similar a las ocurridas hace millones de años en la Tierra.
Entre las causas que pueden desembocar en la extinción de los océanos están la sobreexplotación pesquera, el aumento de residuos y productos químicos en ríos, mares y océanos así como el calentamiento global.
Y es que el incremento de las emisiones de CO2 está provocando que aumente el número de zonas muertas, sin oxígeno, en los océanos y por tanto la muerte de miles de especies marinas y sus ecosistemas.
Como medidas urgentes a adoptar estrían la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, evitar la sobrepesca de especies, y sobre aumentar en mayor proporción la superficie marina protegida, ya que no debemos de olvidar de que el mar es una fuente de riqueza utilizada por el ser humano.